Trazos.

Los trazos de mi vida

siempre fueron montañas

que costaba subir por empedradas

pero nunca me detuve

aunque me derrumbara.

Mi corazón siempre por delante.

Inocentemente ciego,

generosamente loco!!

que en su afán de dar y darse, en su ignorancia

solo supo y sabe amar con verdad.

sábado, 4 de febrero de 2012

Por que tengo que vivir.

Creo que he sido un mal sueño desde que nací, algún escupitajo en la cara de quien intente interpretarme. Mirando todos mis agujeros puedo reconocerme dividida en mil partes y ninguna de ellas hoy vale la pena para mí.
Hay días en que me odio bastante y mi odio hace que las lágrimas se retuerzan en mi estómago. Si pudiera vomitar tal vez, tal vez me sentiría más feliz.
Pero tengo que continuar construyendo aún con los codos, entregando mi sonrisa a quien lo necesita, olvidándome de mí, de las jodidas y miserables cuestiones que me patean el trasero, no porque sea una mentira ...sino porque tengo que vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario